Maribel nos cuenta cómo fue en Risoul
Queridos amigos de Econieve.com:
Todavía estamos en las nubes… han sido unos días maravillosos…
Como ya nos comentaron en la web, Risoul-Vars son unas estaciones desconocidas. Nos ha parecido increíble, con unas pistas largas e interminables para poder pasar de un nivel a otro sin cansarte en todo el día, y para los mas arriesgados unas bajadas espectaculares… De ello dan fé Riki, Javier, Bárbara, Aranchi, Jorge…

Esto nos ha permitido esquiar todo el grupo junto. No sé qué ocurría pero salíamos diferentes grupos por la mañana y, en máximo dos horas, estábamos todos juntos.
Javier con sus chicos, Yves y Luis con las chicas, Maribel y Alfonso con Pili, el grupo de los jóvenes… y hasta el grupo de monitores que iban a esquiar y disfrutar, todos juntos como una piña a esquiar y disfrutar de la nieve recién caída todos los días ¡un lujo para todos los esquiadores!
A Javier Galbis lo llevamos el miércoles a Turín, pues se iba a Bruselas, los hay con suerte… ¡doble vacaciones!
La familia Astigarraga nos dejó el jueves pues iban a Barcelona.
El miércoles tuvimos sesión de yoga en uno de los apartamentos, dirigido por nuestro monitor Javier Rahona, a partir de ahora Javier Lama (bautizado por Javichi).
Fue una experiencia única, sobre todo para los que no lo habíamos hecho nunca. Y lo que parecía increíble: en esa hora no hubo risas y tomamos en serio la clase.
Cuando terminábamos la jornada, rematábamos con una fondue de carne o queso, y hasta con un guiso de patatas todos juntos, sin dejar aparte las patatas con salchichas de la zona que nos prepararon Yves y Pilar, ¡¡RIQUÍSIMO TODO!!
Las quedadas las hacíamos a través de las emisoras que todos teníamos encendidas en nuestros apartamentos.
La guinda la pusimos dos días antes, con una excursión de moto de nieve nocturna, fue emocionantísimo: la adrenalina por las nubes… pero eso sí, íbamos seguros con cascos y con un guía delante y otro detrás.
La nota de humor la di yo… “Vicky -Maribel- Beckam”, tan glamurosa como siempre, y acostumbrada al uniforme del club, le pusieron un traje muy chic para esquiar. El grupo se convirtió en mi guardaespaldas particular encabezado por el jefe de seguridad -Luis- y mi guardaespaldas particular -Riky-, acompañándome hasta para tomar un café. Imaginad el cachondeo y las risas que pasamos.
No hay que decir que cerrábamos las pistas todos los días. El último remonte lo cerraban a las 17 h. y allí estábamos para no perder un minuto… Con la suerte de llegar esquiando a los apartamentos.
Ah, se me olvidaba… en el grupo llevábamos una fisio -Lucía- (vaya trabajo que le dimos), una traumatólogo -Rosy- y una enfermera -Maribel-. Hubo trabajo para las tres… Desde aquí nuestro agradecimiento a las tres por su paciencia y profesionalidad.
Resumiendo: el viaje maravilloso y, si antes había buen rollo, ahora… entre todos formamos el mejor de los equipos.
Maribel

































